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jueves, 21 de mayo de 2009

EL CUADERNO DE LOS POEMAS (EvaSoul)


A razón de unos escritos que anduve buscando, para poder volver un poco la vista atrás, no pude dejar de recordar aquel cuaderno místico que compartíamos semana por medio, ¿quizás te acuerdas?, ese que llenábamos de de poesía que nacía en la ausencia de ti y de mi, en la distancia, en aquella soledad que no se hacía tan dura, porque tenía un límite, porque era una soledad con fecha de vencimiento, porque el displacer de la espera tenía agendada un día y una hora para su fin.

Pero las cosas han cambiado, el tiempo ahora se hace interminable, y no hay ni cuaderno, ni tiempo que venza, ni nadie que lo aguante, ahora las esperas son vacías, no hay letras, ni signos, ni un dibujo que de indicios de un poema, solo estos recuerdos, que de vez en cuando afloran, como aflora también la pena de lo que no es, de aquello que se fue hundiendo entremedio del dolor, del miedo, de la angustia y una soledad sin nombres.

Ahora en la infinidad de aguante de una hoja quisiera decirte tantas cosas que tus oídos no toleran, cosas que jamás podrás conocer porque si lo hicieras dejarías de ser lo que eres ahora, y si fuese así, yo no estaría hablando contigo, sino que con ese otro que debes en cuando nos visita, pero que no es bienvenido. Es entonces cuando decido escribir estas líneas para mi, para fantasear un poco en pensar que esto lo estoy pronunciando mirándote a los ojos, con la calma que me da la certeza, la certeza de saber que lo que había ya no es, que las cosas han cambiado tanto que me parecen ajenas, y que a pesar del dolor que siento, y del par de lágrimas que me ha costado plasmar todo esto, estoy pensando en dejarte un adiós, sin derecho a cambio.

EvaSoul para Poemas a 1000

miércoles, 8 de abril de 2009

Improvisación a Media Noche...(Eva Soul)

Y podría ser algo como…

Que las noches son tan largas como larga es la espera

Del que busca en el vacío que unas lámparas enciendan

Enciendan el rincón mas frío, el final de un fondo de piedra,

Las paredes tocadas a tientas, el camino disperso de penas

Y aparecen unas llamas, unas chispas, unas lumbreras

Que se cruzan entre la gente, que se buscan y tropiezan

Solo dan leves señales

De la oscuridad que les rodean

Y se visten con una sonrisa que ilumina la vereda

Son minutos, son segundos de una eternidad en espera

Pero son solo el preludio de un adiós que sólo llega

El rincón se vuelve ausente, de fantasmas, de quimeras

De olor a sueños derrumbados, de una soledad que ciega

De un recuerdo vago y añorado, de una inmensidad de niebla

Finalmente solo queda

Un sentir sin sentido que se siente hasta las venas

Un cristal empavonado de humo que se avienta

Un par de letras mal escritas por ésta aprendiz de teoremas

Una calle tan vacía de eso, y tan de nada llena

Un suspiro sin destino, y un poema escrito a medias…